Una receta fácil, suave y tremendamente deliciosa que convierte cualquier fruta de temporada en un bocado irresistible, perfecto para compartir en familia o sorprender a tus invitados con un toque francés en tu mesa
Si buscas un postre sencillo pero con ese toque elegante que enamora, el clafoutis de frutas es tu receta. Originaria de la región francesa de Limousin, esta delicia combina una textura cremosa con el dulzor natural de la fruta, logrando un equilibrio perfecto entre sencillez y sabor.

Nosotras lo hemos preparado con melocotón, pero la magia de esta receta está en su versatilidad: puedes usar cerezas, ciruelas, peras, manzanas o cualquier fruta de temporada que tengas en casa. Y si quieres darle un toque especial, añade almendras laminadas y un poco de azúcar glas al final… ¡y prepárate para sorprender a todos!
INGREDIENTES DEL CLAFOUTIS

- 3 o 4 huevos (según tamaño)
- 80 g de azúcar
- ½ litro de leche
- 100 g de harina
- 500 g de fruta de temporada (melocotón, cerezas, peras, etc.)
- 1 vaina de vainilla (opcional)
- Almendra laminada (opcional, para decorar)
- Azúcar glas (opcional, para decorar)
Elaboraciones paso a paso






- Prepara el molde y la fruta: Unta el molde con mantequilla o un poco de aceite para evitar que la tarta se pegue y puedas desmoldarla fácilmente. Lava y corta la fruta elegida en trozos medianos y colócala en el fondo del molde, asegurándote de que sea lo bastante profundo para que el clafoutis tenga un poco de grosor.
- Haz la mezcla: En un bol grande, bate los huevos con el azúcar hasta que estén bien integrados.
- Incorpora los secos y líquidos: Añade la harina y mezcla poco a poco. Después, incorpora la leche y, si lo deseas, las semillas de la vaina de vainilla.
- Bate bien: Mezcla enérgicamente a mano o utiliza una batidora eléctrica para eliminar todos los grumos y conseguir una preparación lisa y homogénea.
- Vierte y hornea: Cubre la fruta con la mezcla y hornea en horno precalentado a 180-190 ºC durante 40 minutos, hasta que esté cuajado y ligeramente dorado.
- Decora y disfruta: Una vez fuera del horno, puedes añadir almendra laminada y espolvorear azúcar glas por encima. Sirve templado o frío… ¡y a disfrutar de este clásico francés!



¿Quieres hacerlo aún más tuyo? Añade canela, ralladura de cítricos o incluso un chorrito de licor suave a la mezcla para darle un aroma extra.
















